50 aniversario de la creación de la Junta Democrática de España

 

En honor a todos los que sinceramente lucharon en la única Revolución por la libertad política Constituyente en Europa. Hoy, lunes 24 de junio de 2024, se cumplen 50 años del comienzo de esa Revolución. 

 

Temas. Junta Democrática de España. Ruptura Democrática. La Transición política española. Reforma y Revolución. Izquierda política y oposición.

 

La Monarquía que designó Francisco Franco, es hoy legitimada en el ejercicio de la urna por millones de españoles. Incluso hasta por aquellos que se consideran republicanos ¿Puede haber más delirio y más suciedad moral y oportunismo? La teoría del posibilismo de que la ruptura democrática no fue posible porque “había mucho miedo” o “porque no había fuerzas para derribar al Régimen”, es la onerosa y cínica excusa para que, la parte más engañada de los españoles pueda integrarse en la inmoral estrategia REFORMISTA del actual Régimen de partidos. Como si todos los miles de personas, millones en dos años, hubieran sido todos unos estúpidos y hubieran estado todos equivocados luchando todo ese tiempo por una causa imposible. 

 

 

La cobardía justifica hoy su voto, que autoriza legítimamente la continuación del franquismo por otros medios, y la falsa excusa de que el Régimen de partidos se puede derribar desde dentro, pone en “las Calendas griegas” su objetivo político. De todas las maneras, hoy, el franquismo sigue más vivo que nunca gracias a ellos, y lo que es un puro reparto de botín entre órganos del Estado, el consenso político, desgasta y retuerce la moral mientras se celebra una “reconciliación nacional” que no es verdad. Hoy hay más división social que incluso había después de la Guerra Civil. Solo la chirlería, las gallofas, los ambages y todo tipo de ridículas retahílas puede hacer posible la vida en sociedad, y el cinismo y la corrupción moral, la vida política. La ansiedad de votar sin libertad ni democracia consume las energías personales y los resultados hunden el espíritu colectivo en la inmundicia.

 

 

La revolución de la libertad que comenzó el 24 de junio de 1974 no fue algo propio de ningún partido o sindicato, de hecho, estos fueron, por oportunismo de poder y estrategia ideológica equivocada, los que la hicieron fracasar. La sangre de la revolución política estaba en los españoles independientes apuntados a los cientos y cientos de Juntas Regionales, los colectivos de base, que, sin pertenecer a ninguna agrupación política, proliferaban sin cesar en todos los sectores y capas sociales. Lo que hizo naturalmente fracasar aquella Revolución no fue un factor social subjetivo, como pueda ser el tradicional miedo a la represión del Estado, de hecho, la represión, provocó más rebelión, es decir, precisamente, es el miedo social lo que puede avivar el espíritu colectivo revolucionario y determinar el curso político para provocar un cambio en las estructuras del poder. Como realmente y de hecho ocurrió. El triunfo de la revolución fue lo que causó el miedo, pero en el seno del poder franquista, que estaba ya contra las cuerdas, y como la Revolución triunfó, fracasó, gracias a la voluntad de los jefes de esa parte de la oposición que, al percibir el triunfo, sintieron el miedo ante la insegura hipótesis que brindaba la ruptura democrática con la conquista de la libertad política en los puestos del Estado, y, negociando con el Gobierno, aseguró sus cargos de poder sin hacer frente al Estado

 

 

El Partido Comunista de Santiago Carrillo vendió el alma de la Junta Democrática, por puro oportunismo de poder. Así como también fue manipulador en su constante designio, desde el comienzo de la Revolución, de apropiarse de las ideas y la acción de la Junta Democrática de España. Traicionó los movimientos de la calle, los desactivó, desconfío de ellos y, al final, se los quiso apropiar. Apartó de la acción revolucionaria a todos aquellos que no estaban en ningún partido, a los que sólo querían AMNISTÍA Y LIBERTAD, confundió antifranquismo con comunismo, y revolución de la libertad con lucha de clase, para, con su ego partidista, seguir los pasos del franquismo reformista aceptando las condiciones de la Plataforma de Convergencia de Felipe González, creada para desactivar a la Junta, apartándose así del principio original de la ruptura democrática, que era lo que representaban todos aquellos que verdaderamente sí lucharon contra la dictadura. Después de ahí, desde la primavera de 1976, las salidas a la calle fueron parodias y represiones policiales absurdas, porque se luchaba contra fantasmas. 

 

 

 

La transacción política española no empieza con la muerte de Franco ni con el asesinato de Carrero, antes de emprender la transacción de poder, los pactos, hay dos años de auténtica REVOLUCIÓN POLÍTICA, que surge desde la sociedad civil española, que comienza en el verano de 1974 y termina en primavera de 1976, y que tuvo al Régimen de Franco absolutamente K.O. Que todas las miles de manifestaciones y huelgas en ese periodo se debían a ella, a la Junta Democrática de España, a la Revolución de la libertad política; que fueron pacíficas y se dieron en todos los sectores y capas sociales; que no se luchaba por ninguna ideología ni fue una lucha de clase, que los que lucharon de verdad no eran necesariamente de ningún partido o sindicato, que fueron personas independientes, con un sentido y objetivo en común, la libertad política y la democracia; que el Régimen de Franco pudo rehabilitarse y continuar por otros medios porque fueron los partidos y sindicatos de la aparente oposición quienes fueron a curarle cuando ya estaba herido de muerte, con las vendas de la Reforma política, con los infames pactos del reparto de botín del Estado Administrativo de Franco, dejando a la Revolución de la libertad envenenada, silenciada y desactivada para siempre; que la Revolución política no la empieza ni la representa el Partido Comunista, sino que la Junta Democrática de España, fue creada, fundada, coordinada y promovida por Antonio García-Trevijano Forte. 

 

 

La Transacción política española empieza con el fracaso de la Junta Democrática, cuando empiezan las negociaciones, y el fracaso fue la consecuencia de su triunfo, del triunfo de la única revolución por la libertad política que se ha dado en Europa en toda su Historia. La mal llamada “Transición española” empieza cuando las élites franquistas son rescatadas del vendaval revolucionario por los jefes de partido de la oposición, que se sientan a comer en la misma mesa que sus verdugos para vender y repartirse España y a los españoles. 

 

La ruptura fue absolutamente posible. No creas nada cuando te digan otra cosa.

 

 

En España hubo una Revolución política estando Franco vivo. Que los historiadores a sueldo y los lacayos lamebotas reformistas quieran taparlo y guarden silencio desde hace 48 años, no quiere decir que la historia de España no se pueda contar OBJETIVAMENTE para saber quiénes somos hoy y quiénes fuimos. 

 

 

Hoy, 24 de junio de 2024, 50 años después, veo que soy el único en recordar y hacer memoria de los españoles con honor y dignidad. 

 

50 aniversario de la Revolución de la libertad política en España

 

También en el Nº XXVII de la Revista 2024 Libertad Política

 

Artículos relacionados: La sociedad perdida. Cap. VIII. La incapacidad de rebelión y las aguas estancadas del franquismo., La tarea pendiente con la ruptura democrática, La Transacción política Cap. VI. Ruptura Democrática, La verdadera oposición, la Junta Democrática de España y la izquierda política actual, Pactos en el Estado., V Capítulo de la Transacción española. Pactos entre traidores

 

Artículo redactado por Antonio HR, lunes 24 de junio de 2024

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