Once escritos y reflexiones sobre el estado sociopolítico de España según el jurista y republico Antonio García-Trevijano Forte

 

 

He querido recopilar para esta web, con la intención siempre de señalar la verdad que nos rodea en el terreno público, combatir la infinita confusión y para el entendimiento científico del estado socio-político de España, once escritos y reflexiones del abogado y pensador político granadino Antonio García-Trevijano Forte, porque los considero sumamente significativos para la reflexión y para moción de la conciencia, personal e individual. Apodado “Trevijano Maverick” por la C.I.A de los EE.UU. de América (le apodaron así, relaccionándole con la historia de un texano que resolvía todos sus pleitos el sólo y siempre salía vencedor), no existe en España, hasta la fecha, ningún pensador y conocedor con la capacidad intelectual, la precisión en el razonamiento y la experiencia en la acción política como este ilustre personaje, que forjó en los tiempos de la dictadura franquista y la llamada “transición española“, la única oposición al Régimen del General Franco y sus herederos, creando y coordinando la Junta Democrática y la Platajunta en los años 74 y 76 respectivamente, y juntando así, a todas las agrupaciones hasta ese momento clandestinas para conseguir la “ruptura democrática”, como así acuño el mismo este término, para dar nombre a la apertura de un periodo de Libertad Constituyente y evitar “la Reforma” de lo ya establecido.

Periodo que consistía en la elección en referéndum del pueblo por la república o la monarquía y la elección en calidad de Cortes Constituyentes de unos diputados elegidos con tal cualidad jurídica, para redactar una Constitución, y así, proclamar una democracia formal en España. Traicionado por todas las agrupaciones políticas con la complicidad de la prensa y la aquiescencia de los jueces, difamado y condenado al ostracismo por el Régimen actual de partidos, el jurista y repúblico granadino, y también notario y profesor de derecho mercantil, es apartado de los centros de enseñanza en España y también de los medios de comunicación con más resorte, aunque tiene publicados decenas de artículos en periódicos como “El mundo“, “La razón” o “El país“, y una serie de obras escritas de una importancia en el conocimiento para la filosofía y la ciencia política como no hay igual, entre ellas: “El discurso de la República”, “Del hecho nacional a la conciencia de España”, “La alternativa democrática”, “Frente a la gran mentira”, “Pasiones de servidumbre”, “Ateísmo estético”, y “Teoría pura de la república”. Hoy, la filosofía de la acción constituyente y el descubrimiento del concepto de Libertad Política Colectiva, entre otros conceptos acuñados como el de Libertad Constituyente y Proceso constituyente, vienen de la mano del legado intelectual que nos dejó este ilustre e implacable, a la vez que desconocido generalmente en España, personaje del mundo de la política. Aquí dejo los once textos que he escogido para este artículo:

 

TEXTO I

“Nunca comprenderé cómo puede ahora sorprenderse la opinión pública del cinismo y la corrupción de nuestra clase gobernante, cuando esa misma opinión, apenas hace una generación cultural, aplaudía con ilusión y entusiasmo a la madre y abuela de todas las corrupciones. Me refiero, claro está, al cinismo moral y la corrupción política del pacto fundacional de la transición. Al bochornoso y brillante espectáculo, único en la historia de los pueblos hasta que lo repitieron los países ex comunistas, de la reconciliación nacional.

Una idea religiosa de perdón y de olvido, aplicada a la lucha por el poder. Una idea de amor y de amistad, para repartirse el poder del Estado. Una idea altruista para consagrar con el consenso, otra idea religiosa y medieval, el egoísmo de las ambiciones particulares a costa del sacrificio de la libertad política del pueblo. Una idea para sepultar el pasado en aras de un presente que dejaba atado y bien atado al futuro en manos de media docena de personas. Una idea, en fin, para instalar la traición y la mentira en la cúspide del Estado y de la sociedad. El perjurio y la renegación convertidos de repente en modelos morales y políticos de civilización. La impostura hablando al pueblo de libertad y democracia. Y toda esta ficción para que la obediencia universal, bajo el sucesor, pudiera funcionar.” 

Del hecho nacional a la conciencia de España o El discurso de la República” (1994)

 

 

TEXTO II

“La pasividad social ante los hechos injustos del poder traba toda iniciativa de acción defensiva, y no produce la conservación de uno mismo que la tranquilidad del alma procura en todos los tiempos en que la inquietud se une a la impotencia. Porque la quietud no está dictada, entonces, por el miedo a la inseguridad personal, ni por una sana inteligencia de la situación, sino por una fe irracional en las clarividencias de los ejecutivos del sistema político, al que se confían las conciencias con un voto ritual, como al poder de Dios con los ritos de la beatería.

La represión de cuerpos y almas que siguió a la Guerra Civil mudó, automática y sistemáticamente, el afán personal de tranquilidad, pasión conservadora propia de la vejez, por la sedante droga colectiva del quietismo político. Un tipo de pasión reaccionaria y pesimista que impide la visión de toda posibilidad de liberarse del temor por medio del conocimiento de las causas de servidumbre y la voluntad común de superarlas. El consenso de la Transición expresa admirablemente esa forma degenerada de la tranquilidad irresponsable.”

“Pasiones de servidumbre”

 

 

TEXTO III

“La ausencia de democracia política explica que las sucesivas generaciones de la honradez se pregunten por qué siguen reinando la coacción, la mentira, la discriminación, la corrupción y el crimen de Estado, después de doscientos años de libertad. Vienen a la cátedra de los expertos con la esperanza de hallar en ella lo que no han podido encontrar en el seno de su familia y de sus amigos. Donde le repiten que la culpa última es de la religión, del capitalismo, del imperialismo, de la ignorancia de las masas o, en el colmo de la sabiduría, ¡de la naturaleza humana!

A poco que se medite, se caerá en la cuenta de que la dificultad de la respuesta no se encuentra en la comprobación de lo que todos pueden ver encaramado en lo más alto del Estado: coacción, mentira, discriminación, corrupción, incompetencia y crimen; sino en lo que se supone, bárbaramente, que lo produce y legitima: la libertad política. La ciencia tiene que demostrar que esto es un absurdo, que si hay libertad política no puede haber corrupción duradera y sistemática de los gobernantes.

En la fase de la conquista del poder los pueblos dan paso a la instalación en el Estado del gobierno que se merecen. Pero en la conservación del poder, como, al decir de Montesquieu, sólo se conserva lo que se ama, el pueblo no puede llegar a ser sino lo que la naturaleza de su gobierno le permite ser. En este sentido, son los gobiernos los que, a su imagen y semejanza, hacen a los pueblos que ellos mismos se merecen. Donde perduran los gobiernos corrompidos se puede asegurar que hay ya un pueblo corrompido y que no hay democracia”.

“Teoría pura de la democracia”

 

TEXTO IV

“Si excluimos el miedo y la ideología como causas de esta pertinaz manía de estar del lado del error en la percepción de lo político -error sistemático que tiene la intención y la coherencia de la propaganda para personas incapaces de pensar por sí mismas-, la pasión de parecer idiota, sin serlo, debe responder, tal vez, a la irresistible atracción del dejar de pensar, para llegar al colmo de la igualdad democrática, echándose se bruces en el modo romo de pensamiento de los más ignorantes”.

Periódico LA RAZÓN. Lunes 19 de abril del 2000.

 

 

TEXTO V

“Las Constituciones socialdemócratas incluyen en sus preceptos el derecho al trabajo y a una vivienda digna. Con ejércitos de parados y hacinadas moradas sin agua ni luz, esos sueños celestiales, esos supuestos derechos sociales, proclamados como consignas demagógicas de programas electorales, no solo son un escarnio afrentoso para millones de personas, y una burla del derecho positivo, sino una fuente de frustración social y de desprecio a las constituciones que no pueden satisfacer a las poblaciones necesitadas de esos bienes. Tales normas demagógicas son impúdicas en su realidad. La realidad no se cambia con deseos constitucionales. La norma no solo debe de ser honrada, sino también parecerlo. “La virtud debe también aparentarse” (Shakespeare, Macbeth, IV, iii, 1-24, Malcolm).

“Teoría pura de la Republica”

 

TEXTO VI

“El problema político consiste en que su solución, aunque se acepte plenamente en las conciencias individuales, es rechazada por la conciencia social conformista, que prefiere considerarla increíble o irrealizable, antes que verse impulsada a emprender la acción que la realice. Una inmensa mayoría de gobernados no cree, o finge no creer, en la posibilidad de sustituir la Partitocracia por la Democracia. Aunque estén desengañados, aún no están desesperados, sólo se desespera quien espera”.

 

 

TEXTO VII

“Pero la buena Constitución, además de ser un sistema de técnica jurídica que garantiza, con equilibrio de poderes, la libertad política y la salud de las instituciones de la democracia, representa ese momento crítico de la convivencia nacional que, sin depender del tiempo transcurrido en la inconsciencia, concentra la visión de la pesadumbre de la vida pasada y alcanza la madurez al instante de saber que no hay más seguridad de vida futura que en el matrimonio con la libertad colectiva. Más que Norma, una Constitución excelente se hace fundamento de la excelencia en la convivencia de la Comunidad nacional. Hasta ese momento crucial, la vida política se vive sin comprenderla. Y la inmensa mayoría de las personas no vive como piensa. Piensa como vive, según el puesto social ocupado”

“Teoría pura de la República”.  

 

 

TEXTO VIII

“Desacostumbrados a la libertad, los españoles no han mirado el terreno que pisaban con ella. Y les ha sucedido que, creyendo estar liberándose de algo viejo, han permitido y festejado que los encadenen, con libertades sin tino, a la gótica costumbre de las servidumbres y vasallajes regionales…

Y nadie podrá negar que España está hoy sufriendo, como nación, el gran malestar de su propia identidad existencial. Y lo más triste es que se trata de un mal innecesario, causado por la imprudencia de las ambiciones de la fronda partidista en el uso indebido de la libertad para lo que no es de su incumbencia”.

 

TEXTO IX

“Del error se puede salir, de la confusión jamás, y España está hoy en una pura confusión”

 

TEXTO X

“1977, con esta Constitución, la corrupción será factor de gobierno”

 

TEXTO XI

“La verdad, que no debe confundirse con el desencanto de las ilusiones, se corrompe con el silencio. La rebeldía no es insolente si expresa la falsedad que la provoca. La función de la rebeldía individual no es iluminar las tinieblas de la gran mentira política que no puede disipar, sino mantener encendida la antorcha de la verdad para que, llegado el momento de la acción colectiva, en los instantes cruciales de crisis del poder estatal, la parte más consciente de la sociedad sepa a donde ir y se deje guiar por el aire que mantuvo encendidas las antorchas de la libertad.”

 

Antonio HR, miércoles 10 de noviembre de 2021.

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