(En la imágen, el sufrimiento y la agonía de la mente provocado por uno mismo, el suicidio agonizante psicológico, la mentira y la ficción, unidas al morbo personal, dan sentido a la realidad de muchas personas. “Tristes pensamientos de lo que ha de suceder”).

 

La ficción y el morbo en los gobiernos mundiales.

 

Es verdad que muchos países, no digo en todos, pues cada nación tiene sus intereses naturalmente, que responden a su lugar geografico, a sus posesiones de materias primas, a su potencia militar o industrial, al modo de gobierno, culturas y tradiciones, etc, se ven subyugados en problemas socio-políticos similares, lo cual, hace infantil y resulta inverosimil atribuir la causalidad de las injusticias del poder y los malos gobiernos, u otros accidentes sociales y políticos como el terrorismo, la corrupcion, revueltas callejeras de manifestantes, guerras etc, porque existan cuatro ricos multimillonariaos, banqueros, jefes de multinacionales y otros hombres de potencial economico y social. Sólo atendiendo a la verdadera significación de la palabra política podremos acercarnos más a la realidad, ese significado que nos da la palabra política viene desde tiempos remotos, desde las primeras sociedades, y alude a las relaciones de poder, tanto entre individuos como entre sociedades,  que sólo se pueden dar por la pura naturaleza de intereses. Esto es una prueba de que no existen ni pueden existir gobiernos mundiales ni globalistas. Es una creencia muy común, que este tipo de personas ocultas han convencido a todos los dirigentes de todos los países del mundo en liquidar a la población, que han organizado ellos el fin del mundo y que todo lo que sucede se esconde detrás de un lugar inimaginable e inidentificado, formado por una mesa de personas desconocidas y privilegiadas, relacionadas también normalmente con la masonería, que es algo en su totalidad ajeno por completo a la forma de gobernar de un Estado; no sólo eso, sino creer de igual manera que ningún dirigente de ningún país que por casualidad este perjudicado se oponga o transmita información sobre ello. Mas atiendo al hecho, de que, siendo así, que los hombres invisibles y ocultos con un poder incógnito dominen los gobiernos, o un gobierno que se declare mundial, deberíamos saber la ubicación exacta de donde se reúne este gobierno, quienes son sus miembros y de donde sale la legalidad y la legitimidad para tal proclamación, algo que a día de hoy nadie ha sabido decir, explicar ni señalar, es decir, que no hay ningún estudio científico ni no científico de tal poder.

Como ejemplo, y aprovechando la ocasión para aclarar sobre todo lo que atañe a la soberanía de una nación, podemos incluso refutar la idea de los liberales de nuevo cuño o renovados que niegan la objetividad sustancial de la soberanía; esa soberanía, teórica o abstracta, no la tienen el pueblo, ni la nación, ni el parlamento, ni ningún Tribunal de magistrados, ni siquiera el Jefe del Estado ni la Constitución. La soberanía nacional, por muchas influencias y contratos con mercados comunes y otros organismos intercontinentales, siempre será soberano en su país quien disponga de la violencia institucional sobre la población del territorio nacional, es decir, las armas y el poder militar, y también la potencia y facultad de reformar la Constitución. La soberanía es más cuestión de hecho, de potencia superior única, que de derecho. Por poner un ejemplo en España, la soberanía la detentan los partidos, todos dentro del Estado, que son los que tienen el poder político, ni el Rey ni la Constitución asume ese papel soberano. En concreto, la soberanía política pertenece legalmente a los partidos estatales principalmente más importantes y hegemónicos, que son los que tienen en sus manos la potestad de ignorar la Constitución, algo que viene sucediendo desde el comienzo del Régimen del 78; nombrar al poder Legislativo mediante el mandato imperativo a los diputados de listas que los jefes de las cúpulas exponen y eligen; tienen el poder de reformar la constitución en peso de sus intereses; como hemos visto recientemente entre los dos partidos más grandes, PP y PSOE, tienen la facultad de nombrar a los miembros del Tribunal Constitucional; la potencia de instituir el Estado de Autonomías; disponen de la última decisión de separarse de la UE o de salirse de la zona euro, y también, de aplicar los Decretos de ley que el mismo Ejecutivo dicta y anuncia, Estados de excepción o de alarma etc. Esto es lo que podemos demostrar jurídicamente con datos científicos del poder, que son reales, y que responden a la legalidad de Estado y de gobierno establecida, y que no son imaginaciones, ni juicios personales ni otras creencias del más allá.

 

Extravagantes creencias llamadas hoy conspiraciones.

Existe una multitud de creencias populares, como muestra de esa parte de la sociedad poco inteligente y cómoda en el pensamiento, que no responden a ninguna cuestión lógica ni científica, aunque se basen en puras casualidades sustanciales imaginativas y otras coincidencias, con el añadido de un cierto grado de morbo personal, que responde más a la psicología individual que a las ciencias sociales y políticas. A la palabra conspiración, que no hace mucho tiempo, se utilizaba para señalar aquellos movimientos revolucionarios clandestinos en contra de un poder, hoy, la palabra conspiración se refiere a pensamientos extravagantes y en muchos casos ficticios sobre sucesos y otras casualidades sustanciales sociopolíticas que nadie ni la ciencia puede explicar con exactitud, y que sirven para estas mentes hoy llamadas conspiranoicos, para dar causalidad de hechos verdaderos. Puedo nombrar algunos ejemplos como la teoría del Club Bilderberg, los poderes ocultos, las agendas globalistas, la Leyenda Negra, aquellos que se dedican a pensar en que lo que sucede es causa de un “plan” (no se sabe ni se define qué plan en específico, cómo, dónde y cuándo y porqué); estas personas terminan por probar cosas anómalas y verdaderamente extrañas como ponerse cucharas de imanes en el brazo, hablar de grafeno, de los aviones que nos fumigan, o quemando con un mechero nieve prensada con las manos para explicar que nos quieren aniquilar; los famosos terraplanistas; les hay que se inclinan a pensar que nos quieren matar con las antenas 5G; y si no, surgen de la nada manifestaciones reivindicando que “a los niños no”; son como digo, reacciones y creencias, supongo que pasajeras por su naturaleza ficticia y ridícula en muchos casos, que toman un aspecto y un color como cualquier película que trate de zombis y otras historias de ficción o mentira, e incluso cómicas, sólo que ésta ficción mental e imaginaria es real. Un vertedero de ideas y contrasentidos, creencias y leyendas urbanas indemostrables que no responden a la ciencia y que no llevan a ninguna parte, que lo menos que puede crear es la destrucción del raciocinio de cualquier persona y crear un sindiós de confusión infinita. La mentira está dentro de la realidad y del pensamiento real de las personas. No sólo eso, sino que hay una pasión por la ficción y el morbo de convertir la realidad en una película que la misma realidad se puede distorsionar hasta puntos inimaginables, según el grado imaginativo y de morbo individual de este mundo de estos soñadores y románticos. 

Me pregunto cómo se puede vivir de algo que no existe, que no hay, que no se puede mostrar, que no hay concepción de ello, qué es lo que el mundo de la imaginación tiene para estas personas, quizás una salida a la desesperación para dar causa a lo que ven, quizás una defensa de sus verdaderos sentimientos y visiones del mundo, quizás simplemente comodidad de raciocinio, o quizás son personas de piruleta y gafa tridimensional. Lo que me sorprende es que, entre tanto barullo y enredadera de la realidad, existe una sabiduría innata y una manía de decir que, aquello que no se puede mostrar y que no existe, es el despertar, es la clarividencia y es la sabiduría o la razón. Es un tanto preocupante porque esta parte de la sociedad está creciendo y es apoyada por movimientos y otros medios que lo promueven; antes al menos esta ficción era inteligente, porque investigaba la posibilidad de demostrar la ficción y la imaginación dentro de una posibilidad de realidad desconocida imaginaria, antes las personas que pensaban así,  que tenían una imaginación más allá de la realidad, eran inteligentes, hoy simplemente son creencias y composiciones de lugar, pensamientos de las habladurías de las masas a granel para entender lo que nos rodea, para tapar vacíos intelectuales, son la comidilla de un pensamiento bastante más cómodo para poder creer todas estas leyendas y películas tan confusas de la mente que no dicen nada, no explican nada y en el mejor de los casos no existen.

 

Antonio HR, a 6 de noviembre de 2021.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *